miércoles, 3 de febrero de 2010

El sistema de Pensiones en España


No es difícil imaginar el gran desconocimiento que existe sobre el funcionamiento del sistema de Seguridad Social en España, y de su principal prestación, las Pensiones Contributivas. La actualidad pone de relieve la necesidad de educar socialmente sobre el Sistema Social (seguridad social) que hace posible nuestros sistema de bienestar. Es necesario dar a conocer el “Pacto de Toledo” . -En el final de la noticia proporciono enlace con recursos didácticos sobre este tema-

Con esta entrada quiero aproximarme a estos elementos, pues tras el Anuncio del Presidente del Gobierno, sobre la ampliación de la edad de jubilación es necesario aproximarse al tema para poder interpretar adecuadamente las “medias verdades” que se difundirán por los medios de comunicación.


Alguien comentó no hace mucho que nos encontrábamos en economía de guerra que nuestros gobernantes no se habían enterado, pues llega la hora de despertar, saber que el crecimiento y creación de empleo de los últimos años no fueron un sueño, pero que tampoco es un espejismo la complicadísima situación en la que nos encontramos en estos momentos y su repercusión en la financiación del estado, que llegará hasta la última administración, a todos los programas, proyectos y actividades.

En referencia a las pensiones, tenemos que saber que existen distintos tipos de pensiones en España, me centraré en las que afectan a los mayores de 65 años: Las Pensiones no Contributivas, especie de salario social que reciben las personas que no han cotizado nunca a la Seguridad Social, y que se financian de los Presupuestos Generales del Estado; y las Pensiones Contributivas, que se financian de las cotizaciones a la Seguridad Social de los trabajadores/as en activos y de los afiliados a la Seguridad Social (que incluye a los empresarios), de acuerdo a un modelo de “reparto”, o “pacto generacional”, aludiendo a que las actuales generaciones de afiliados a la SS (trabajadores y trabajadoras, principalmente), con sus cotizaciones mensuales pagan a los pensionistas de hoy. Así las pensiones de los que hoy estamos en Activo las pagaran las cotizaciones de los futuros afiliados a la Seguridad Social. ¡No hay hucha individual!

Para que el sistema funcione y tenga viabilidad, es necesario que los ingresos de las cotizaciones de los activos, estén equilibrados con los gastos de las nóminas de los pensionistas. Este elemento es esencial, por ello los datos de afiliados a la Seguridad Social son tan importantes como los datos del desempleo que se anuncian mensualmente, pues el sistema requiere una relación suficiente entre la población ocupada, la afiliación a la SS y las clases “pasivas”.

En estos momentos las generaciones que cobran las pensiones contributivas de jubilación son aquellas que nacieron a mediados de los años 30, con número relativamente pequeño por la influencia de acontecimientos históricos como Guerra Civil y la enorme mortalidad infantil en la década de los 40. Por el contrario quienes trabajan y cotizan a la SS hoy, son las generaciones del baby boom, de los años 60. Esta circunstancia permite una relación a favor de los activos frente a los “pasivos”.

A las generaciones que cotizan actualmente sus pensiones se las tienen que pagar los nacidos en los 80, donde recordaremos que se produce una drástica caída de la tasa de natalidad por múltiples factores que no vamos a entrar, pero que tienen mucho que ver con la falta de un adecuado desarrollo del sistema de bienestar social, para hacer frente a la necesaria incorporación de la mujer al mercado de trabajo. Esta baja natalidad tendrá como efecto la ruptura del equilibrio entre activos y pasivos, tomando más peso los segundos, lo que pone en peligro las futuras pensiones. Este problema queda compensado de manera positiva con la entrada de inmigrantes.

En definitiva las pensiones tienen como objetivo fundamental el mantenimiento de rentas del ciudadano tras la finalización de la vida laboral remunerada. Esta percepción de rentas tiene que ser compatible con un correcto funcionamiento del sistema productivo y una viabilidad financiera del propio sistema de pensiones dentro de la riqueza nacional.

Ya hemos dicho que el sistema de pensiones de reparto tiene un fuerte elemento contributivo, pero no olvidemos también su acentuado carácter solidario, que lo diferencian de los sistemas individuales de capitalización. Una solidaridad intergeneracional, como sucede con los actuales pensionistas que pueden beneficiarse del crecimiento de la riqueza del país.

Nuestro sistema es solidario:
Entre personas, al contar con elementos redistributivos concretados en una pensión y una base de cotización mínima y máxima,

Entre regímenes, (existen diversos regímenes de la Seguridad Social, el más importante es el denominado Régimen General) al asumir las actividades más pujantes las obligaciones de otros sectores que han perdido protagonismo con el paso del tiempo

Entre territorios, gracias a la caja única que permite pagar las prestaciones en lugares donde no se obtiene la suficiente recaudación (no se recauda igual en Galicia que en Madrid).

Por que es seguro: el sistema público de reparto cuenta con un elevado nivel de seguridad en los cobros y proporcional a la riqueza creada,

Por el Control democrático de los fondos: (pacto de Toledo) que permite tomar decisiones en cualquier momento para ajustar el reparto de la riqueza sin quebrantar el principio contributivo.

Por que proporciona un Sistema de Colchón anticíclico: Ofrece una mayor estabilidad gracias a la limitación de los efectos negativos de los ciclos económicos (como el presente) al sostener niveles de demanda interna.

En el proceso de reformas del sistema español, se debe explotar mucho más la reciente normativa sobre jubilación flexible (después de sesenta y cinco años con coeficientes correctores). Esta norma facilita adecuar las vidas laborales de trabajadores y trabajadoras a las distintas circunstancias y contextos.

Por las características mencionadas los sistemas de pensiones deben estar en permanente reformas para facilitar su adaptación a las realidades del mercado de trabajo y para cumplir el objetivo del equilibrio: crecimiento controlado del gasto por el aumento del número de beneficiarios y aumento de las cuantías de las pensiones. Estas reformas deben estar guiadas por la viabilidad financiera, pero también por las necesidades sociales existentes en cada momento. La consolidación de nuestro modelo que proporciona desde lo público una renta central y suficiente para la mayoría de los trabajadores, es compatible con la complementariedad de lo privado. ¡Pero ojo!, ¡los sistemas privados no pueden promocionarse a base de meter miedo a la población, anunciando la quiebra del sistema público (como ocurrió el lunes sin previo aviso)!, ¡tampoco se debe olvidar el riesgo de los sistema privados!, como ha puesto de manifiesto la crisis con su impacto sobre los fondos de pensiones privados y sus enormes pérdidas.

En esta línea en los últimos años la negociación colectiva (negociación de empresarios y trabajadores de empresas o sectores de producción), ha incorporado Convenios Colectivos sistemas de pensiones como nuevo salario diferido.

En este debate no debemos jamás olvidar que el efecto sobre las pensiones del envejecimiento de la población puede ser limitado con múltiples medidas. Pero la ampliación de la esperanza de vida de las personas creará nuevas necesidades no cubiertas solamente por las pensiones. El fenómeno del envejecimiento genera necesidades distintas cuya cobertura tienen que proveerse desde servicios de atención a la dependencia, especialmente públicos para garantizar la igualdad. Esta es la verdadera dimensión del desarrollo de la Ley de Autonomía Personal.

Para finalizar tengamos siempre presente que la suma de prestaciones (educativas, sanitarias, de atención a la dependencia, las pensiones...) son las que marcarán el grado de calidad de vida de las personas. Esto se hace avanzando en nuestro Sistema Social, con el Estado del Bienestar, con una política fiscal definida, estable y anticiclica, avanzando igualmente en la educación fiscal a la sociedad en general, introduciendolo en el curriculo del sistema educativo, por su importancia para integrar y desarrollar socialmente a todos y todas.

Recursos didácticos para conocer el funcionamiento de la Seguridad Social y de las pensiones:

Más información sobre el funcionamiento de nuestro sistema de Seguridad Social y de las Pensiones en la
web del Ministerio de Trabajo e Inmigración
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