Habilidades Sociales

Las Habilidades Sociales son un elemento clave para el desarrollo personal e integral de la persona en los planos intelectual, motor, de equilibrio personal y afectivo, de relación interpersonal y de actuación e inserción laboral .


En educación y en cualquier ámbito de intervención socio educativa, las habilidades sociales tienen que estar presentes de manera transversal en toda y cada una de las actuaciones que desarrollemos desde la perspectiva de la Educación Social.

Recordar que la transversalidad se refiere a aquellos temas que deben estar presentes de manera global en los objetivos y contenidos de todo el proceso de enseñanza aprendizaje ha sea formal, informal o no formal, siendo una responsabilidad de los distintos profesionales en los distintos ámbitos de intervención, ya sea en el marco de un dispositivo de protección, de reforma, educativo, o en el marco de programa de familias, etc.

Este marco general se ve completado con la filosofía y orientaciones que aporta el informe que en 1996 realizó para la UNESCO una comisión de expertos presidida por Jacques Delors. En este informe, titulado «La educación encierra un tesoro», se afirma que la educación para el siglo XXI ha de estructurarse en torno a cuatro pilares básicos que son aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser (Delors, 1996).

Esta entrada pretende hacer hincapié el pilar del aprendizaje de la convivencia, educación para las relaciones interpersonales o también enseñanza de habilidades de interacción social sin olvidar los otros tres pilares. Es más, consideramos que para aprender a vivir con los otros, se requiere el desarrollo de los otros aspectos personales señalados, ya que se produce una interacción recíproca entre todos facilitando y posibilitando el desarrollo integral que la educación tiene como meta.

Las habilidades sociales configuran el desarrollo de las personas y su posterior funcionamiento psicológico, académico y social. Existe un alto grado de consenso de los estudiosos en la idea de que las relaciones entre iguales, especialmente en la infancia contribuyen de manera significativa al desarrollo del correcto funcionamiento interpersonal y proporcionan oportunidades únicas para el aprendizaje de habilidades específicas que no pueden lograrse de otra manera ni en otros momentos. Son numerosas las investigaciones que señalan la relación existente entre competencia social y logros escolares, sociales y ajuste personal y social, mientras que, por otra parte, los datos nos alertan de las consecuencias negativas que la inhabilidad interpersonal tiene para la persona, tanto a corto plazo, en la infancia, como a medio y largo plazo, en la adolescencia y en la vida adulta. La incompetencia social se relaciona con un variado elenco de desajustes y dificultades como son baja aceptación, rechazo, ignorancia y aislamiento, problemas emocionales y escolares, desajustes psicológicos y psicopatología infantil, delincuencia juvenil y diversos problemas de salud mental en la vida adulta (Elliot y Gresham, 1991; Hundert, 1995; Goldstein, Sprafkin, Gershaw y Klein, 1989; Michelson, Sugai, Wood y Kazdin, 1987; Pelechano, 1996).

La constatación de que la conducta interpersonal se desarrolla y se aprende ha estimulado el desarrollo de distintas estrategias de intervención, etiquetadas bajo el término de Programas de Entrenamiento en Habilidades Sociales, cuyo objetivo es el aumento de la competencia interpersonal. Concretamente en la infancia, aunque inicialmente se han diseñado numerosos acercamientos en contextos clínicos dirigidos al trabajo con niños y niñas con dificultades y a modificar la conducta interpersonal inadecuada (Bender y Valletutti, 1982; Goldstein et al., 1989; Michelson et al., 1987; Verdugo, 1989), en los últimos años, asistimos al inicio de programas que enfatizan la enseñanza de la conducta interpersonal a la población de niños y niñas sin dificultades con el objetivo de promover su competencia social, prevenir posibles desajustes y, en definitiva, contribuir al desarrollo integral.

Las Habilidades Sociales (EHS) son efectivas en la enseñanza de conductas socialmente hábiles a niños y niñas y actualmente se dispone de suficiente evidencia sobre técnicas, estrategias y procedimientos que se pueden utilizar para la enseñanza de conductas de interacción social en
la infancia (Beck y Forehand, 1984; Caballo, 1993; Gresham, 1988; Gresham y Lemanek, 1983; Ladd y Asher, 1985, entre otros).

Desde otro marco teórico y siguiendo una perspectiva constructivista, numerosas investigaciones ponen de manifiesto que la interacción cooperativa entre las personas, favorece la adquisición de competencias y destrezas sociales y el rendimiento escolar, profesional etc.

Con el objetivo de tener un documento que pueda clarificar la intervención en esta materia, traemos a este foro un libro con el contenido de un estudio realizado en España y titulado "Las Habilidades Sociales en el Currículo" editado por el Ministerio de Educación y Ciencia del Gobierno de España en el año 2000. [VER ESTUDIO COMPLETO PDF]



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